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Tratamiento para Ampollas
Prevención y Tratamiento
Elaborado por el
Lic. David Urdaibay
Para prevenir este tipo de
lesiones se debe reducir la fricción; un factor que
hace que ésta aumente es la humedad. Se recomienda
el uso de dos calcetines de fibras combinadas de
tipo “Coolmax” o similares. Este tipo de calcetines
pueden ser caros, pero una vez que tienes una
ampolla, te parecerían muy baratos. Las fibras
acrílicas desplazan el sudor lejos de la piel, y
algunas otras fibras en la composición, como el
algodón o la lana, absorben el sudor. Así las
fuerzas de fricción disminuyen. La aplicación de
vaselina puede prevenir también la fricción y evitar
la humedad en la piel.
Evitar los calcetines
arrugados o los dobleces en las protecciones de
“cinta adhesiva” y ajustar adecuadamente las
agujetas, son la primera barrera de prevención; la
segunda la constituye proteger la zona en cuanto se
siente la primera molestia, cubriendo con cinta
adhesiva, “curitas”, etc. Es recomendable utilizar
cinta ancha (5 a 7.5 cm) para evita los “empalmes”,
que siempre dejan el equivalente a pequeños
“dobleces”.
Por otra parte, una forma de
prevención es endurecer la piel del pie; una forma
muy fácil y práctica es utilizar té negro frío,
extraído de 2 saquitos comunes sin hervir el agua, y
humedecer los píes durante 5 a 10 minutos
diariamente aunque se oscurezcan luego (esto lo
aconseja también el Colegio Americano de Medicina
del Deporte).
Una de las principales causas
que impiden la curación de las ampollas es el
líquido que contienen, ya que es un excelente medio
de cultivo bacteriano y además retrasa la
cicatrización de la herida. Una técnica innovadora
en el tratamiento consiste primero en realizar una
punción aspirativa con una jeringa en la ampolla,
previamente desinfectada, para extraer el líquido. A
continuación se inyectan con otra jeringa unas gotas
de violeta de genciana, que se caracteriza por su
acción desinfectante, germicida y su gran poder de
curtido de la piel.
Seguidamente se realiza una
ligera presión con una gasa estéril para repartir la
violeta por toda la base de la ampolla y se protege
la herida cubriéndola, si ya no se va a caminar, con
un pequeño apósito de gasa; si se continuará
caminando, la mejor técnica es cubrir directamente
con cinta adhesiva ancha. En ningún caso se debe
romper la piel que cubre la ampolla. (Es decir no
retirara la cinta adhesiva sino hasta el final de la
caminata y con un solvente suave a base de cítrico
de los usados para remover etiquetas adhesivas).
Si la ampolla ya se “reventó”
el procedimiento es recortar la piel lo más posible
con una tijera, sin lastimar más la herida, y
proceder como se ha descrito previamente.
Se recomienda que el calzado
nuevo se ponga de forma gradual y siempre en
sesiones de entrenamiento, por ejemplo, media hora
inicialmente y subir progresivamente cada día media
hora más. Se estima que el calzado debe tener el
ancho de un dedo entre la punta del zapato y la
punta del dedo más largo. Truco, siempre compra las
botas por la tarde (con el pie hinchado por el día)
y usando las calcetas de caminata.
En mi mochila generalmente no
“viajan” artículos de más, pero calcetines de
caminata siempre hay más de los que planeo usar; en
general tengo de varios tipos según la naturaleza,
duración y condiciones de la caminata.
Remedios campiranos; manzanilla o ajo por su
capacidad antiséptica.
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