Alpinismo
en México
Informaciones para practicar Alpinismo
Elaborado por
Franco Grasso
Orígenes
El Alpinismo nace
oficialmente en Italia el 8 de Agosto del 1786
con el primer ascenso al Mont Blanc (4 807 msnm.)
por parte del estudioso suizo Michel Gabriel Paccard y del buscador de cristales Jaques Balmat bajo el papel de guía alpino. La difusión
de la noticia de este increíble logro se traduce
en Inglaterra en un fervor dirigido al ascenso y
la conquista de las vírgenes cumbres de los
Alpes, en línea con la surgente corriente
filosófica iluminista de ese entonces.
¿Pero que ocurría antes de
esto? Es notorio que el hombre ya había subido
varias montañas del mundo. Está documentado que
en el 633 el monje japonés En No Chokaku subió
el volcán Fuji-Yama (3,776 msnm.) y que en 1334
el famoso escritor y poeta Petrarca subió el
Mont Ventoux (1,909 msnm.), pero no queda
registro de todos los ascensos efectuados por
cazadores, buscadores de cristales y religiosos
que desde generaciones anteriores subían
continuamente muchas cumbres.
En Latinoamérica, la
situación no es diferente: en México ocurre uno
de los primeros ascensos documentados (en el año
1519) por parte de un grupo de soldados de
Hernán Cortés que subieron al Popocatepetl
(5,400 msnm.) para abastecerse de azufre. Pero
con base en las muchas hazañas de restos de tipo
ceremonial y de característica evidentemente
prehispánica, se tiene la certeza de que en todo
Latinoamérica el hombre nativo haya alcanzado
estos lugares de altura muchos siglos antes.
En México, se ha
encontrado un amplio número de restos
en muchos lugares de Alta y Media
Montaña, entre los cuales la cumbre del Ajusco y
el Glaciar de la Panza y del Pecho del Volcán
Iztaccíhuatl, mismo como en toda la zona Inca de
Perú, Chile, Ecuador y Colombia.
Analizar estos
antecedentes y conocer a los protagonistas, nos
ayuda a evidenciar el panorama que desde siempre
ha rodeado el alpinismo: sustentación y
tradición, religión y misticismo, espíritu de
conquista y de autosuperación.
Definición
Hasta ahora es muy difícil
dar una Definición de Alpinismo (también dicho
montañismo de forma genérica, o andinismo e
himalayismo, según las respectivas ubicaciones
geográficas). En un primer tiempo, con este
término se quiso indicar una forma de actividad
deportiva y recreativa que el hombre del siglo
xix empezó a realizar en la montaña que,
según la definición clásica europea, comprende
todos aquellos lugares a partir de los 700 msnm.
Debido a la
internacionalización de su práctica y al
desarrollo de nuevas actividades deportivas
cercanas, esta definición queda hoy en día
definitivamente limitada. Por ejemplo, en los
soleados altiplanos tropicales de 2,000 metros
de altura, se suelen encontrar un tipo de
conformación y vegetación típicas de las áreas
geográficas mucho menos elevadas. Éste fenómeno
es debido al aumento de la concentración parcial
del oxigeno librado por la vegetación abundante,
que crece favorecida por el intenso sol. Por
otra parte, además, resulta siempre común
encontrarse con disciplinas que extienden su
campo de acción a la montaña. Es este el caso
del Skyrunning (carrera de montaña), del
Nordic Walking
(caminata con bastones) y de la Bicicleta de
Montaña. En este sentido, hay una infinidad de
ejemplos.
Para complicar este
panorama, aún tenemos que sumar el creciente
fenómeno del turismo de aventura (que nada tiene
que ver con el alpinismo), ofrecido por agencias
especializadas en expediciones de montaña que
proponen cómodos paquetes para turistas
aventureros, inclusive llevándolos a la cumbre
del Everest.
Ahora si es fácil
comprender cómo, debido a todo esto, el foco de
atención ha ido cambiado desde la búsqueda de
una definición del Alpinismo hasta la
disquisición sobre el
Estilo Alpino,
con base a las experiencias de los alpinistas de
elite de los años ’80, como es su inventor, el
famoso alpinista italiano Reinhold Messner. Para
empezar, en esta práctica no se incluyen todos
aquellos deportes que admiten el uso de medios
extras (bicicleta, moto, parapente etc.) o de
carrera, así como todas aquellas actividades que
no contemplan un ascenso a una cumbre o la
resolución de una vía técnica de pared. Sólo con
este fin, entran en el Estilo Alpino la práctica
de la escalada en roca, en hielo y en terreno
mixto (roca y nieve), aun con medios
artificiales (básicamente: clavos, cuerdas,
piolets y crampones). Es obvio que en aquellas
montañas o rutas no muy demandantes, no será
necesario escalar, sino solamente caminar para
alcanzar la cumbre.
Aquellas disciplinas
cercanas como la
Escalada Deportiva,
la
Escalada en Hielo,
el
Esquí Alpino o
el
Snowboard
suelen tener sus rubros
particulares, además de contar con sus
reglamentaciones específicas, cuando se
practican como disciplinas de competencia.
Pero lo más importante es
que el Estilo Alpino también abarca temas
éticos y de Desarrollo Sustentables, sea
en el ámbito deportivo o el sociológico, ya que
por ejemplo, no admite del uso de guías de
montaña y de una logística predeterminada, así
como tampoco permite contratar porteadores
después del campo base o usar el oxigeno
suplementario, éste último, también considerado
doping por
World Anti-Doping Agency,
a partir del 1 Enero 2007.
Aunque no sea una
verdadera definición en sí del Alpinismo, ésta,
que es la línea guía de los alpinistas
profesionales de todo el mundo, quizá pueda ser
también la línea más práctica que podamos seguir
para llevar a cabo nuestra practica de alpinismo
con respeto a las poblaciones locales y el medio
ambiente que encontramos cada vez que viajamos a
las montañas de todo el mundo.
La única organización de
referencia mundial para el alpinismo es la
Unión Internacional de
Asociaciones de Alpinismo que tiene
como su representante en México a la
Federación Mexicana
Deportes de Montaña y Escalada, que
comprende diferentes asociaciones y clubes, como
por ejemplo el
Club Alpino ItalianTREK.
Actualidad
El alpinismo es un deporte
hoy en día practicado por todo tipo de personas
en los cinco continentes del mundo e inclusive
en el continente Antártico. Las metas más
concurridas son los Alpes, los Balcanes y el
Cáucaso en Europa, los Andes en América del Sur,
los Volcanes de México, las Montañas Rocosas y
las Cordillera de Alaska en Norteamérica, los
Himalayas y los Montes Urales en Asia, la zona
del Rift Valley y la Cordillera del Atlas en
África, las Sierras de Nueva Zelanda, etcétera.
Al intentar comprender
algunas de las razones de la popularidad del
alpinismo podemos individualizar, de entrada, la
evidente accesibilidad y versatilidad de este
deporte para jóvenes y mayores (¡hubo muchos
alpinistas practicando el alpinismo hasta la
edad de noventa años!), así como para mochileros
y deportistas.
El alpinismo amateur,
lejos de ser un deporte extremo, es una
actividad sumamente saludable y aconsejable por
varios aspectos: se practica junto con nuestros
amigos y/o pareja y, al salir de campo los fines
de semana, nos ayuda a descargar el estrés
psicofísico acumulado durante la semana laboral
o escolar.
Otra razón se evidencia en
el hecho que, por ofrecer una vasta variedad de
destinos internacionales, el alpinismo se
convierte en una experiencia muy aprovechable
para conocer y entender los escenarios de las
diferentes culturas.
Por sus aspectos más
técnicos, cabe mencionar que practicar el
alpinismo a nivel básico puede ser confundido
con excursionismo de montaña o Higking. Aunque
en este nivel ya sea necesario contar con
conocimientos de logística y técnicas especiales
(a diferencia del Higking que normalmente se
practica en lugares frecuentados y no de
aventura), no se está hablando del alpinismo que
imaginamos comúnmente, lo que se ve en la
televisión. De todas formas, esto se constituye
como el primer escalón de este deporte y es el
más practicado. Es verdad que subir una montaña
siempre conlleva riesgos, sin embargo, si lo
hacemos bajo una correcta formación previa, son
casi los mismos del salir de campo.
Otro tipo de alpinismo que
hoy en día se está difundiendo siempre más, es
el de nivel intermedio. Se constituye como el
paso siguiente y se practica en montañas más
difíciles, que exigen al alpinista el dominio de
las técnicas de escalada y mucha experiencia.
Gracias a la creciente atención y desarrollo de
materiales especiales, técnicas y de las normas
de seguridad internacionales, actualmente es
posible practicar alpinismo a este nivel en
lugares parcialmente equipados (con protecciones
fijas como clavos a expansión) y que cuentan con
mapas y guías muy detallados. Todo esto hace
posible practicar este deporte con mucha
seguridad, como lo demuestran las bajas
estadísticas de accidentes.
En el nivel avanzado hay
solamente un pequeño círculo mundial de
alpinistas académicos de elite que se dedica
prácticamente a abrir rutas de montaña, a
repetirlas en diferentes épocas o con diferentes
modalidades. Practicar alpinismo a este nivel
significa no sólo representar naciones o
delegaciones particulares, sino también
exponerse a riesgos muy elevados. Al considerar
las proporciones de personas que practican el
deporte en estos diferentes niveles, queda claro
cómo la definición genérica de alpinismo como
deporte extremo es definitivamente impropia.
Alpinismo en México
Al hablar de alpinismo
nacional, se necesita profundizar en algunos
aspectos ya evidenciados. Por ser México un país
tropical en gran parte ubicado en un gigantesco
altiplano, presenta conformaciones y vegetación
muy características. Por ejemplo, todos sabemos
que el Distrito Federal se encuentra a una
altura superior a los 2,000 msnm. Según el
sistema europeo, México se encuentra en montaña,
los cerros a sus alrededores, como el Ajusco,
están en la zona de alta montaña (desde 3,000 a
4,000 msnm.), mientras que sus volcanes más
altos están en la zona definida de altísima
montaña (desde 5,000 msnm.). Sin embargo, es
evidente que este sistema no es muy adecuado.
Por esto se propuso que para los países
tropicales es oportuno trasladar esta escala de
niveles hacia arriba. Entonces, los que
practican alpinismo en México suelen ocupar otra
nomenclatura para que sea más cómoda y
aprovechable. Simplificando, hablamos de media
montaña aproximadamente hasta los 4,000 msnm. —
altura hasta la cual crecen los bosques— y de
alta montaña hasta arriba de los 5,000 msnm.
Entonces hablamos de media
montaña con referencia a aquellos lugares como
los alrededores del Distrito Federal (Ajusco y
el Cerro San Miguel), la Sierra de Baja
California, la Sierra Oaxaqueña, la Sierra
Chihuahuense y muchos más.
El
Nevado de Colima (4,240 msnm.), el Cofre de
Perote (4,282 msnm.), la Malinche (4,460 msnm.),
el Nevado de Toluca (4,700 msnm.), el
Iztaccíhuatl (5,280 msnm.), el Popocatépetl
(5,452 msnm.) y el Pico de Orizaba (5,747 msnm.)
son lugares de alta montaña. Por esto, son
lugares demandantes y requieren de conocimientos
y herramientas técnicas.
Albergues de Montaña
Generalmente están
ubicados en lugares protegidos por derrumbe y
constituyen un importante punto de apoyo para
los alpinistas que se encuentran sorprendidos
por la noche o por la tormenta. Su uso es
gratuito pero requiere de sentido cívico, el
cual implica bajar nuestra basura y de dejar el
lugar así como lo hemos encontrado (o en mejores
condiciones). Siempre es necesario cerrar
cuidadosamente la puerta, pues muchos han sido
destruidos por el viento. A continuación se
presentan los principales albergues de montaña.