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Teoría y
Técnica de Orientación
Elaborado por el
Lic. David Urdaibay
A guisa de explicación y
agradecimiento. Hace algunos años por razones
personales y para uso exclusivo de algunos amigos a
los que iniciaba en el tema de la orientación busqué
información en diversas fuentes en Internet y
libros, dado que no tenía propósito de publicar
estas notas no recogí las citas bibliográficas, así
que públicamente agradezco a aquellos de los que
tomé información y me disculpo por mi falta de
previsión. Así estas notas son una combinación,
resumen, traducción y aplicación de diversas fuentes
sumadas a mi experiencia personal, que espero sean
de utilidad.
Como
la Tierra no es plana en los mapas se producen
ciertas distorsiones según el sistema de proyección
que se emplee y el punto de referencia. Muchos de
ellos llevan un texto aclarando cuales han sido
estos, para que se puedan introducir las oportunas
correcciones en los cálculos. Nosotros vamos a
considerar que en general estas no tienen
importancia para nuestros propósitos excursionistas.
Los
mapas pueden contener errores, y además como la
realidad es cambiante, desde el momento en que se
publicó el mapa han podido trazarse nuevos caminos y
otros desaparecer entre la maleza; por eso es
aconsejable cierta flexibilidad a la hora de
cotejarlos con el terreno y tener en cuenta la fecha
de edición. No resultaría extraño que una persona
no consiga determinar su posición, porque, tras una
noche muy lluviosa, donde el plano marcaba caminos
sólo se vean arroyos.
Una
vez señaladas algunas de sus deficiencias, podemos
afirmar que su ayuda es fundamental, sobre todo
cuando nos internamos en una zona desconocida
Mapas
y planos son representaciones gráficas en dos
dimensiones del terreno (también los hay en tres
dimensiones pero aunque muy útiles para hacernos una
idea de la zona, por razones obvias no se utilizan
en las excursiones).
Al
ser imposible representar todos los aspectos de la
realidad los mapas y planos seleccionan aquellos que
consideran más importantes en relación con un
determinado fin, así los hay de carreteras, físicos,
políticos, topográficos, etc.
El concepto de croquis se refiere a una
representación simple, hecha a mano y sin pretender
rigor.
Escala
es la relación existente entre las dimensiones
reales y las representadas en el plano o mapa. La
escala numérica expresa esa relación en forma de
fracción, correspondiendo el numerador al plano y el
denominador al terreno. Por ejemplo: en un plano
escala 1/50.000, 1 cm. en el plano se
corresponderían con 50.000 cm., es decir 500 metros
en el terreno, ... si este fuera tan liso como
nuestro papel.
Los
colores de los mapas permiten identificara elementos
topográficos, así el agua se representa de color
azul, el verde indica zonas de vegetación, las
carreteras son líneas negras ó rojas (según su
importancia). Los colores no pretenden hacer los
mapas atractivos, sino que cada uno nos proporciona
una información concreta. La descripción de estos
elementos se llama leyenda y se ubica generalmente
en el costado del mapa.
Los
planos topográficos también suelen tener una escala
gráfica en la que, a distancias representadas en el
papel se asignan magnitudes de medida. Cuando
estemos utilizando fotocopias conviene que nos
fijemos en esta escala, ya que quien las hizo muy
bien podría haber realizado ampliaciones o
reducciones del original con lo que la escala
numérica habría perdido validez. De no tener escala
gráfica, las ilustraciones que acompañan a la
descripción de rutas las deberemos considerar como
croquis dada la diversidad de navegadores y
diferentes posibilidades de impresión.
En
los mapas topográficos usuales en nuestro país,
salvo indicación en contra, el norte, al extremo
superior (el más alejado del lector).
Una
representación práctica del terreno debe permitirnos
determinar, al menos de manera aproximada, la
altitud de cualquier punto, hallar las pendientes y
resaltar de modo expresivo la forma y accidentes del
terreno. Lo que en Geometría Descriptiva se denomina
Sistema Acotado cumple estas condiciones y es
empleado en los mapas topográficos.
Para
representar el terreno se imagina que una serie de
planos horizontales y equidistantes entre sí una
longitud determinada, cortan la superficie del
terreno, según unas curvas que se llaman de nivel,
ya que todos sus puntos tienen la misma altitud, o
cota.
Si
junto con a la proyección de estas curvas se anota
la cota del plano que la determinó se obtiene una
representación bastante práctica del terreno.
En
México esa cota o altitud, viene referida a la que
tiene el plano de corte en relación con la
superficie del mar en calma, prolongada por debajo
de las tierras. Se considera que el hecho de que la
Tierra tenga forma de elipsoide como carente de
importancia.
Las
curvas de nivel se suelen dibujar con trazo fino,
anotando la cota y resaltando una de ellas cada
cuatro o cinco. En la ilustración sobre estas líneas
se trata de curvas con una equidistancia de 25
metros y se resalta una de cada cuatro (4x25=100).
El
mapa, tiene unas líneas verticales y horizontales
que forman una cuadrícula numerada en sus extremos a
está marcas se les denomina Coordenadas. Éstas nos
permiten designar con bastante precisión un punto en
el plano.
Cuando
en un plano medimos la distancia entre dos puntos,
lo que obtenemos es la distancia horizontal, o
reducida, la distancia real nos resultará
prácticamente imposible de determinar, aunque si
podremos determinar la distancia natural o
geométrica, que es la equivalente a la longitud de
un cable tenso entre esos dos puntos
Si
tenemos dos puntos A y B que distan 4 cm. en un
plano escala 1/50.000; su distancia reducida, u
horizontal, será de 2 kilómetros
(4x50.000/100x1000). Pero al estar A en la cota de
los 500 metros y B en la cota de los1.000 tienen una
diferencia de altitud de 500 metros y su distancia
de geométrica en kilómetros será igual a la raíz
cuadrada de 2 al cuadrado más 0,5 también al
cuadrado (nótese que es el famosísimo teorema de
Pitágoras).
En
la práctica las distancias reales se calculan manera
aproximada, procurando una buena base técnica y
añadiendo sentimiento. Y por lo que se refiere a la
verdadera andadura hay que añadir los rodeos, que
difícilmente se pueden evitar.
Aunque
el terreno presenta formas variadísimas hay tres
elementos fundamentales que nos ayudarán en la
lectura e interpretación de planos: la vertiente, o
ladera, la divisoria y el valle, o vaguada.
Nomenclatura
Ladera, es una superficie de terreno inclinada
bastante lisa, y queda representada por curvas casi
rectilíneas.
La arista (o divisoria) es el encuentro de dos
vertientes que se unen originado una superficie
convexa. Sus curvas suelen ser más redondeadas y se
caracteriza porque las curvas de menor cota
envuelven a las de mayor cota.
El valle está formado por dos vertientes que se unen
según una superficie cóncava y su representación se
caracteriza porque las curvas de mayor cota
envuelven a las de menor cota.
El collado en una forma más compleja que suele ser
el paso más cómodo para cruzar una sierra. Es una
especie de silla de montar y está constituido por
dos aristas encontradas (MN en la figura) y dos
vaguadas opuestas (AB en la figura). El collado (C
en la figura) es el punto más bajo de las dos
divisorias y el más alto de las dos vaguadas.
El Monte es una elevación con respecto al terreno
circundante. La parte superior es la Cima o Cumbre,
si la forma es alargada, se denominaría Cresta y si
es puntiaguda, Pico.
El mogote es una elevación de tamaño más pequeño que
un monte y de forma troncocónica. Si el mogote es
abrupto, se llama cerro y si está aislado en una
llanura se llama otero..
La Montaña es una elevación formada por un grupo de
Montes.
El Macizo es una agrupación de Montañas ramificadas
en varias direcciones. Cuando la dirección es
siempre la misma, se le llama Sierra, mientras que
la Cordillera es una sucesión de Sierras.
Confluencia es el lugar donde se juntan dos cursos
de agua (ríos, arroyos, etc..)
Otros elementos
El INEGI (Instituto Nacional de Geografía e
Informática) produce mapas en versión impresa y
digital en escalas de 1/1,000,000, 1/250,00 y
1/50,000; éstos últimos son los más utilizados para
las excursiones a pie. No obstante una desventaja es
que para una excursión, no demasiado larga, podemos
necesitar más de una de un mapa.
Los mapas digitales, aún que un poco más caros que
las versiones impresas, tiene la gran ventaja de que
se puede tomar, mediante un proceso sencillo de
edición, la sección de interés y que si se llega a
dañar durante la excursión se puede imprimir un
nuevo mapa a un precio irrisorio.
Orientar el mapa
Orientar un plano es hacer coincidir sus direcciones
con las que aparecen en el terreno. La operación se
puede hacer alineando los cantos verticales del mapa
con la dirección de la aguja magnética de nuestra
brújula, de modo que el borde superior del plano
coincida con el sentido norte, ya que salvo
indicación en contra los planos y mapas tienen el
norte en la parte superior.
Realizando de este modo la
orientación cabe un margen de error (aproximadamente
8° grados) que en general no es inquietante, y que
se pueden corregir en gran medida, atendiendo a la
declinación magnética (el desfase existente en ese
momento entre el norte magnético y el geográfico, y
que en muchos planos aparece referido a su fecha de
edición).
Otro modo de hacerlo es alineando en paralelo los
trazos del paisaje con nuestras señales en el plano,
siempre que sean suficientemente significativas. Por
ejemplo: grandes tramos rectos de carreteras, o vías
férreas, o los trazos imaginarios que podamos dar
entre puntos visibles y fácilmente identificables.
Navegando con Brújula
Poco se sabe sobre el origen de la brújula, aunque
los chinos afirman que la habían inventado más de
2.500 años antes de Cristo. Es probable que se haya
usado en los países del Asia Oriental hacia el
tercer siglo de la era cristiana y que un milenio
más tarde, Marco Polo la introdujera en Europa.
Por si sola la brújula es un instrumento de medida
sin ninguna referencia y no nos da información del
lugar dónde nos encontramos. Difícilmente, en medio
de un desierto, nos ayudaría a caminar hacia el
oasis más cercano. La brújula es un instrumento
accesorio en la acción de orientarse, para esto,
necesitamos complementarla con un mapa.
Para orientarnos es fundamental reconocer los puntos
cardinales. Si no contamos con una brújula, de día,
el movimiento del sol puede servirnos, de noche las
estrellas pueden darnos una idea.
La Brújula indica mediante una aguja el norte
magnético de la tierra. La de la figura es una
bastante completa, cuenta con reglas para utilizarla
sobre la cartografía. Entre sus partes se distingue:
A - Base plástica con regleta y línea de dirección.
B - Brújula compuesta del limbo y aguja indicadora
dentro de una capsula viscosa. 1- Reglas de escala
de medición en mapas. 2 - Limbo móvil (regla con la
indicación de 360 grados). 3 - Aguja giratoria
imantada. 4 - lado de la aguja que indica el norte
(generalmente negra o roja). 5 - Línea de dirección.
6 - lupa.
Lectura de Rumbo
El rumbo es la dirección en línea recta, medida en
grados de circunferencia, entre dos puntos. En un
mapa para conocer los grados del rumbo entre dos
puntos basta con usar un transportador de ángulos
(la brújula). Se comienza a contar desde el Norte y
en sentido de las agujas del reloj.
Supongamos querer dirigirnos desde un punto conocido
en el mapa y en el cual nos situamos (1) hacia otro
punto del mapa (2).
-
Se trazar una línea
uniendo ambos puntos,
-
Se sitúa la regleta con la
brújula con la línea de dirección sobre la línea
dibujada y orientar a la vez la aguja con el
norte del mapa, girando éste, hasta haber
alineado la aguja con la línea de meridiano más
próxima que tenga el mapa (norte)
-
Y se girar la roseta o
limbo de la brújula hasta que el norte coincida
con la indicación de la aguja.
Finalmente se lee el rumbo en el limbo que coincide
con la flecha del indicador de línea de dirección.
Ese será el rumbo a tomar.
Tomando el rumbo
Vale la peno no tomar distancias muy largas, ya que
si tomamos un rumbo equivocado, tendremos que
caminar más para corregirlo. Es conveniente ir
calculando las distancias y los tiempos, y así poder
estimar los siguientes puntos.
Encontrar el punto dependerá de la distancia tomada
(que se puede medir con la regla y calcular la
escala) y del tiempo promedio de la caminata, se
puede logra una estimación más fina con el uso de un
podómetro. Cuando el terreno presenta dificultades,
es más difícil este cálculo.
Ubicación
Podemos estimar nuestra posición con la brújula y el
mapa. Requerimos de al menos dos puntos distantes
identificables en el terreno y también en el mapa.
Tomamos el primer punto. Con la brújula calcularemos
en que dirección se encuentra y trazaremos sobre el
mapa la misma dirección; la línea deberá pasar por
el punto identificado.
Lo mismo haremos con el siguiente punto. La
intersección de ambas rectas en el mapa nos dará
nuestra posición.
Si las líneas no se cortan, los puntos fueron mal
identificados, deberemos cambiarlos. Para una mayor
seguridad, probar con más puntos de los cuales sus
líneas también deberán pasar próximas a la
intersección. De esta manera reduciremos el error.
Los mapas suelen traer unas líneas de declinación
magnética, generalmente en grados; éstos se restan o
suman al rumbo (dependiendo de si la corrección es
negativa o positiva).
Declinación Magnética
Distinguimos tres tipos de norte, el norte
geográfico o verdadero, que es el punto de
intersección entre el eje de rotación de la Tierra y
su superficie. El norte magnético, que es el que
señala la brújula. A la diferencia entre éstos se le
llama declinación magnética y su valor depende de
dónde estemos situados. Los buenos mapas indican
cuál es el valor de la declinación magnética para el
centro de la hoja, y cuál es su variación anual. El
tercer norte es el que indica el mapa.
Como hemos visto en la mayoría de las proyecciones
el norte no es un punto sino toda la línea superior
del mapa, y eso hay que tenerlo en cuenta al hacer
cálculos precisos. La diferencia en el centro de la
hoja, en los mapas con proyección UTM, entre estos
tres tipos de norte es muy pequeña.
Esta diferencia entre el norte geográfico y el
magnético ya la detectó Colón, pero no fue hasta
1831 cuando se encontró el polo norte magnético.
Este punto se reconoce porque además de la
declinación magnética también existe la inclinación
magnética, que señala el centro de la Tierra. Es
cero en el ecuador y de 90º en el polo magnético.
Norte magnético
Es el que nos marca la aguja de le brújula. Este
punto no tiene un lugar físico fijo, ya que cambia
continuamente (véase declinación magnética).
Norte geográfico
Al
polo geométrico de la Tierra se le conoce como Norte
geográfico. Es el punto por el que imaginariamente
iría el eje de giro de la Tierra. Todos los mapas
actuales se hacen con referencia al Polo Norte
geográfico.
Azimut
Es
el ángulo formado por una dirección determinada y el
Norte geográfico. También se le llama rumbo
geográfico. En este caso, el Azimut serían los
grados que medimos directamente sobre el mapa.
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